Este es el segundo día aquí. Fuera de todo lo que me ha rodeado siempre.
No estoy mal para nada, me falta lo que siempre me falta mas un poquito más de lo que me he separado.
De todo lo que hay aquí, no me puedo quejar, una ciudad bonita (aún inexplorada), gente con la que poder hablar tranquilamente y bien, algún/a que otro amigo/a ya, yo me siento bastante libre de hacer lo que quiera en cada momento, sin la presión constante de esos dos seres llamados padres, el hogar que tengo ahora, pues no es lo mejor del mundo, pero se puede vivir cómodamente. Tengo casi todo lo que necesito. Y la verdad, estoy deseando, que llegue el momento de empezar con la genética de biología, con los movimientos tectónicos de geología, con las derivadas de matemáticas (si, las llegué a odiar, pero nunca me resultaron tremendamente difíciles xD)....
La verdad, en dos días han pasado las suficientes cosas como para ponerme a contar y no parar en un rato largo. Y sin embargo, no sé qué decir. Sinceramente, tengo pocas noticias de nadie de los que quiero, menos que nunca, y eso me hace tener la sensación de que ya me estoy alejando de todo, de como una vida, en este caso la mía, toma otro sentido. ¡NO! No puede tomar otro sentido porque siempre ha seguido el mismo. Y no me he alejado de nada ni de nadie, supongo que es cosa de adaptarme a todo esto, aún nuevo para mí. Estoy seguro, porque más que pensarlo, lo siento.
Sea como sea, la soledad es algo que noto más que nunca, aún no estando solo.
Y ahora mismo tengo miedo, mucho.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario