sábado, 7 de agosto de 2010

Honey

Era sábado de feria. Iba a recogerlo a la estación. Pero al llegar allí no estaba. Volvió al pueblo, y empezó a llamarlo. No respondía a las llamadas. Al llegar a su casa, vio, que el móvil de él, estaba en la verja de su portal. Imaginando que él estaría cerca, se fue a buscarlo. Lo buscó por todo el pueblo, y no consiguió encontrarlo. Angustiada, acabó tirada en el césped del parque, llorando, por no haber sido capaz de encontrarlo.


Ella quería encontrarlo, para estar con él, quiero pensar que es porque no hay cosa que más quiera.

Resulta que a mí me pasa lo mismo, no hay noche en la que no me acueste deseando que al despertar la encuentre a mi lado, mirándome, con esos ojos que tanto amo, y con una caricia de sus dedos recorriendo mi cara.

Y no quiero parar hasta conseguirlo. Porque no pienso apartar la mirada de ella. Y nunca, nunca, me va a tener que buscar, porque me va a tener siempre a su lado…mirándola











0 comentarios:

Publicar un comentario